Hacer la revolución

En lo esencial, todos estamos de acuerdo en que todas las revoluciones las inicia una minoría. ¿Pero quién las acaba? ¿Esa misma minoría? ¿O muchas más personas? ¿Depende de esto su fracaso o su victoria?

Vamos a analizar este proceso revolucionario a lo largo de la historia.

La primera noticia, con cierto éxito, fue la rebelión de Espartaco. Donde un grupo de esclavos-gladiadores se escaparon de un centro de lucha y debido a su experiencia luchadora consiguieron vencer a sus captores, esto les creó cierta fama entre los esclavos romanos y cada vez, se le fueron incorporando más y más esclavos, hasta tal punto que fueron un peligro para el Imperio Romano, pues pensaron atacar a la mismísima Roma.

Roma se vio obligada a montar un gran ejército para poder derrotarlos y, una vez vencidos, para escarmentar al pueblo romano, a los supervivientes los mataron en la cruz a lo largo de los caminos romanos.

A la caída del Imperio Romano ocurrió un hecho insólito, se despoblaron las ciudades y la gente se estableció en pequeñas aldeas. Aquí en Hispania se tuvieron que armar para defenderse de los pueblos visigodos, que en realidad eran los mercenarios que utilizaban los romanos para mantener el orden, pues estos intentaron ocupar el lugar de Roma. Así pues, después de cinco o seis siglos, cuando llega el Imperio Musulmán, los pueblos ibéricos ya tenían experiencia organizativa destacando sus concejos abiertos y sus milicias armadas, se regían códigos consuetudinarios, o sea tradicionales.

Las milicias concejiles tuvieron un papel determinante en la derrota del Imperio Musulmán, así como el pueblo en armas en la derrota de Napoleón en el siglo XIX, pues todavía las gentes estaban armadas debido a sus códigos tradicionales. Fue la primera derrota de Napoleón en Europa. Fue tal el impacto que vinieron muchos extranjeros a conocer a ese pueblo vencedor. Algunos autores afirman que de aquí cogieron los “padres fundadores de EE.UU” la idea de pueblo armado. Es posible.

Aunque también hay que tener en cuenta lo siguiente: no les quedaba más remedio. A los colonos (colonizadores) al principio, en su avance hacia el Oeste, no les acompañaba ningún ejército, por lo tanto les era imprescindible ir armados, tanto para cazar o para apropiarse de la tierra. Quizás de aquí le venga el carácter imperialista-mesiánico al estado norteamericano. Y para ser justos con la verdad, también hay que reconocer que en los “territorios frontera” hubo intentos del pueblo para organizarse de forma autónoma, pero finalmente fueron vencidos por el estado. Aunque en la actualidad quedan muchas zonas que todavía luchan por la libertad. Aunque sea la individual.

A la Revolución Francesa se la denomina Revolución de forma equivocada, pues no hubo transformación de la sociedad para mejorarla en función de lo que predicaba: Libertad, Igualdad y Fraternidad. Lo que ocurrió realmente fue un cambio de la clase dirigente-explotadora, la feudal por una nueva, la incipiente burguesía-capitalista. Prueba de ello fue la venida de Napoleón, los ejércitos permanentes, el imperialismo, primer Hitler de la historia…

Después llega la Revolución Industrial, el Marxismo, Socialismo, Anarquismo… ideologías todas ellas que propugnan una alternativa al Capitalismo. Con un concepto moderno de revolución política: la lucha de clases.

La primera que consigue éxito es la Revolución Rusa del 17. Una minoría de personas encuadradas en el partido Bolchevique intenta tomar el poder para implantar la “dictadura del proletariado”, saltándose la ortodoxia marxista. El proletario apenas existía en Rusia, solamente una minoría en las ciudades. La clase explotada era la agrícola. Al no tener éxito entre esta, se decide ir por la vía parlamentaria. Al poco tiempo, al comprobar que esta vía no le llevaba a la toma del poder, decide echar al pueblo a la calle y toma el poder, asalto al Palacio de Invierno. Empiezan a aplicar sus políticas comunistas.

De aquí podemos sacar las siguientes conclusiones:

— Quien dirige es una minoría. Partido político.

— Hay que tomar el poder.

— Lucha armada.

— Dictadura del proletariado. En realidad la del Partido

— El que proteste es un enemigo. Incluso hay que matarlo

— Para hacer cumplir lo anterior copian la organización capitalista: ejército, policía, servicios secretos, poder judicial…

La revolución China es hija de Rusia. Con sus características particulares. Los comunistas chinos, viendo las deficiencias de la revolución rusa, proponen para su solución La Revolución Cultural Permanente, en un intento de evitar que los dirigentes se aburguesen en sus puestos. Se la proponen a la juventud. Su resultado es una lucha interna y sangrienta, cuya deriva es China en la actualidad, un estado Capitalista y esclavista.

Después ha habido Revoluciones en pequeños países, sobre todo en Hispanoamérica: Cuba, Nicaragua…

Todas ellas fracasadas. Aunque Cuba se mantiene, pues ha logrado algún éxito material en sanidad, educación… pero mantiene  el Estado, como garantía revolucionaria, en manos de la minoría mandante.

Existe un denominador en todas las Revoluciones:

— Ninguna se ha planteado el binomio, Dirigente—Dirigido

— Todas quieren tomar el Poder, a través de la lucha armada.

— La quieren dirigir siempre una minoría de Iluminados.

— Y para conservar el poder, sí o sí, tienen que organizarse como el enemigo: el Estado–Capitalista. Donde el Pueblo no pinta nada. Por lo cual, esencialmente, no se ha realizado ningún cambio. Solo un cambio de clase dominante.

Merece la pena detenerse en la Lucha Armada como vía de hacer la Revolución.

Hay que diferenciar entre la lucha armada en la fase inicial revolucionaria o en su fase final.

Si la inician una minoría, con un mínimo apoyo del pueblo, tienen un gran problema, que inexorablemente, los va a llevar al fracaso. Es tan grande la diferencia con el estado, que tienen que copiar su organización para combatirlo, sobre todo la militar. Acostumbrándose a funcionar de forma jerárquica, mala pedagogía para una futura Revolución. Estos pequeños grupos por regla general  siempre estarán infiltrados por la policía. Ejemplo de todo ello son todos los Movimientos de Liberación Nacional, ETA, Sendero Luminoso, Montoneros, etc. menos Fidel que al final tuvo éxito. Al contrario que ETA, que hoy está en el Parlamento Español.  

En la fase final de la Revolución, es necesaria la Lucha Armada, pues hay que derrocar al poder para al poco tiempo destruirlo. Y aquí entran las posibles alternativas, que superen las limitaciones de las Revoluciones clásicas.

Otro punto que necesita una reflexión-debate en profundidad es el concepto “ pueblo armado”,  pues es inimaginable un pueblo compuesto por “seres nada” armados, ejemplo el pueblo de EE.UU.

Otra opción es la RI, que pretende constituir una sociedad-sociedades asamblearia, comunal, miliciana-concejil, axiológica, convivencial, en simbiosis con la naturaleza y centrada en lo local-comarcal (aunque sin olvidar lo poblacional ni lo interpoblacional), donde el sujeto pueda autoconstruirse junto a sus iguales y ser por si en libertad-plenitud. Por tanto, hemos de erradicar el Estado. Nuestro objetivo principal es reconstruir lo humano, tanto a nivel individual como social. No es nuestro propósito el éxito de nuestra propuesta u organización, sino apoyar, dentro de nuestras humildes posibilidades, la edificación de un nuevo tejido social, del Pueblo-Pueblos, del cual formamos parte.

Por lo que pedimos la máxima participación del mayor número de personas.

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